Patología   definición 

bases y relaciones

ramas de la Patología General      etiología

patogenia

fisiopatología

anatomía patológica

sintomatología

 

Evolución

e historia        primitivos        medicina mágica

civ. griega      Hipócrates  patología humoral

civ.romana       Galeno      neuma

Edad Media       escolástica estancamiento

Renacimiento     Vesalio     investigación

s.XVIII          Morgagni    morfopatología

Pasteur    bacteriología

s.XIX            C Bernard   fisiología experimental

Koch       bacteriología

Virchow    histopatología

patología organicista

s.XX             Cannon      medio interno

patología de regulaciones,funcional, constitucional

Freud            sicopatología

Selye            patología de la adaptación

 

unidad - individuo

 tecnología -  nuevas ciencias

 

Salud -definición OMS   utópica-inexacta

 

concepto complejo, depende de criterios y niveles de estudio

 

-salud relativa   bienestar, seguridad, capacidad, independencia

 

-criterio socio-cultural

deber y derecho

valor estimable, producible, costoso, comercial

 

-criterios        ------> objetivo    morfológico deformidad, lesión, secuela

funcional  pruebas

 

 

conducta: adecuación, integración, adaptación

 

------>  subjetivo  bienestar relativo, capacidad vital

 

normalidad y anormalidad

 

Enfermedad  definición y concepto   transición, evolutividad

 

reacciones  autorregulación

autocompensación

reserva funcional

 

patocronía  evolución general

 

repercusión social

 

clasificación    evolutiva

etiológica

topográfica

 

 

OBJETIVOS

 

Finalizada la lectura, usted estará en condiciones de:

 

-discutir las diferencias entre normalidad y salud

 

-comprender el valor del criterio estadístico aplicado a ésta

 

             -manejar la integración de los componentes de la salud humana

 

-recordar sus características

 

-discutir el concepto de salud relativa

 

-comprender la enfermedad como proceso vital progresivo

 

-establecer una definición descriptiva de la misma

 

-diferenciarla de la salud

 

-definir sus etapas evolutivas generales

 

-valorar la importancia del factor social en su génesis

 

-distinguir enfermedades y malformaciones

 

-describir el concepto de Fisiopatología

 

-definir la Patología y sus principales ramas

 

-comprender su relación con otras ciencias biológicas básicas

 

-recordar someramente su evolución

 

-mencionar varias figuras de la Patología y la Medicina

 

 

 

1-CONCEPTO E HISTORIA DE LA PATOLOGÍA

 

a) La Patología general-

 

La Patología es la ciencia que estudia la enfermedad como fenómeno biológico o natural. Se basa en el conocimiento de la anatomía y función normales. Sus métodos de trabajo son la observación y la experimentación, el examen de lesiones, excreciones o materias extraídas del cuerpo (incluye análisis bacteriológicos, toxicológicos, inmunológicos y otros muchos) y diversas pruebas funcionales.

 

Sus ramas principales son la Patología General y la Patología Especial. La primera intenta definir características y mecanismos comunes en las enfermedades, como cuando estudia el dolor, presente en muchas de ellas. Mientras tanto, la Patología Especial se interesa por cada una, la analiza, separa y diferencia sus particularidades. Por ejemplo, describe la  caries dental y sus complicaciones, entre las cuales se puede presentar el dolor, al que mira como expresión de la enfermedad. Se separan también, por su enfoque, una Patología Médica (se ocupa de las enfermedades que no requieren tratamiento por cirugía) y otra Patología Quirúrgica (de aquellas que justifican diferentes intervenciones).

 

La Patología General abarca varios capítulos. La Etiología estudia las causas de las enfermedades. La Patogenia atiende a sus mecanismos de acción. La Anatomía Patológica investiga los resultados del trastorno, e identifica las lesiones macro o microscópicas que ocasiona. La Fisiopatología mira modificaciones funcionales en el organismo enfermo, es un encare de la enfermedad en marcha, que introduce un pensamiento dinámico y analiza las alteraciones que va produciendo en el cuerpo como si estuviéramos viéndolas desarrollarse y progresar. La Sintomatología agrupa las señales que delatan la enfermedad (los cambios que constatamos al examinar al paciente, o signos, y los que él siente y relata, que se llaman síntomas). La Semiología recoge esos datos del estudio clínico y paraclínico, ordenándolos para su interpretación. A partir de estos elementos el clínico trabaja, muchas veces en forma comparable al detective que ante un crimen busca identificar al culpable, cómo lo ejecutó y los medios para evitar su repetición.

 

El estudio de la Patología nos lleva a establecer el cuadro completo de la enfermedad, al reconocer sus causas, mecanismos, lesiones, modificaciones funcionales, y expresión sintomática. Es la base del diagnóstico, que permite prever los hechos que pueden suceder (hacer un pronóstico), plantear un plan de tratamiento para corregirla y determinar una acción preventiva.

 


 

b) Historia de la Patología-

 

El concepto de enfermedad ha cambiado con el tiempo. Los primitivos creyeron en una patología sobrenatural y en consecuencia la trataron por medio de una "medicina" mágica. Veían la enfermedad como producto de la acción de demonios, un castigo de los dioses, o la pérdida del alma. La trataban los hechiceros, de manera intuitiva, en base a ideas que carecían muchas veces de  fundamento ni relación con la realidad. Hoy persisten varias formas de curanderismo, que derivan posiblemente de esto.

 

En el momento culminante de la civilización griega  surge Hipócrates de Cos (aproximadamente siglo V AC, en el que también aparecen grandes figuras en diferentes campos, como Pericles, Sófocles, Esquilo, Aristófanes y Fidias). Se basa en la observación y el razonamiento, integrando la experiencia y eliminando la intervención sobrenatural. Plantea un concepto humoral de la Patología. Cree que los líquidos (o humores) del organismo son cuatro, que deben mezclarse en proporciones estables. Cuando se produce la enfermedad, es debida a una "discrasia" (término que se utiliza en la actualidad, con diferente significado), causada por una mezcla no armónica de esos humores del cuerpo. Sus ideas dominan la medicina durante 600 años.

 

En el siglo I DC, aparece Galeno, representante de la civilización romana de las épocas tardías. Continúa y adapta los trabajos de Hipócrates, sumando el "neuma" a los humores. Crea la llamada "terapéutica del tiro de escopeta", administrando a sus pacientes remedios que buscaban controlar simultáneamente diversos efectos de cada trastorno. Usó como medicación fundamental la triaca, fórmula compuesta por varios extractos vegetales y animales junto con diversos elementos químicos. Experimenta en fisiología y anatomía animal, teniendo tal influencia que sus ideas predominan durante aproximadamente 1500 años y hoy todavía se le dice "galeno" al médico. La escolástica medieval no intentó nunca discutir los conceptos establecidos por Galeno: por ejemplo, su idea de que el aire circulaba por las venas permaneció inatacada durante toda la Edad media.

 

Sin embargo, al llegar el Renacimiento surgen algunas figuras que dieron nuevos enfoques a la Patología, experimentando e investigando los hechos. Vesalio comprueba la anatomía con el ojo y la mano, disecando cadáveres, creando nuevos conocimientos y publicándolos, sin acatar totalmente los conceptos galénicos. Fue perseguido, criticado y penado severamente por la autoridad eclesiástica, igual que el médico-alquimista Paracelso. No son ejemplos únicos en ese momento de la Historia: Galileo también sufrió las consecuencias de no acatar los dogmas existentes.


 

En el siglo XVIII se comienza a estudiar la relación de las lesiones del cuerpo con la enfermedad y Morgagni crea la Patología del órgano. Al encontrar elementos palpables, que objetivaban los trastornos, aparece un rechazo por la Patología humoral. En cierta medida estas ideas persisten, modificadas y adaptadas, en nuestra época: a veces requerimos que la enfermedad sea visible y medible para considerarla seriamente como tal. Los adelantos técnicos influyen en el desarrollo de una Patología con enfoque celular, desde que se perfecciona el microscopio (diseñado por Lewenhook alrededor del 1600) y se lo aplica al análisis de la enfermedad.

 

En el siglo pasado, Claudio Bernard estudia la fisiología a través del método experimental. Es un avance que demuestra que los trastornos orgánicos pueden ser precedidos por modificaciones funcionales. Establece las bases del concepto de medio interno, hasta hoy incambiado en lo fundamental.

 

Virchow encuentra que bajo el trastorno orgánico subyace la célula enferma. Las figuras de Pasteur, a quien se debe el nacimiento de la bacteriología, y Koch, que descubre el microbio productor de la tuberculosis, parecen dar el toque de gracia a la Patología humoral. Sobreviene una tendencia al solidismo y organicismo, buscando elementos tangibles para explicar la enfermedad, que se transforma en sólida, objetiva, visible.

 

En los comienzos de nuestro siglo, Cannon redondea el concepto de la necesidad biológica de mantener constate la composición del medio interno, anticipando una Patología de las regulaciones, cuya importancia se afirma con la evidencia del valor nutricional de las vitaminas, del significado de las respuestas inmunitarias y la influencia hormonal. Este nuevo giro evidencia una tendencia de regreso a las ideas de Hipócrates (la constancia del medio interno es comparable conceptualmente al mantenimiento de una buena mezcla de los fluídos orgánicos).

 

 

tecnología moderna                -                patología molecular

 

        Selye

        Cannon                                                        Unicismo

      Freud

  Bernard

 

Pasteur- Koch                                                      Solidismo

Morgagni- Virchow                                              Organicismo

Vesalio                                                                Investigación

Hipócrates                                                          Patología humoral

Hechicería                                                           Patología demoníaca

 

 

 

 

Casi paralelamente se revalorizan otras concepciones de base hipocrática: es la Patología constitucional (defendida por Viola, Pende, Krestchmeer y Sigaud), que pretende establecer relaciones entre el biotipo morfológico con los aspectos funcionales y la tendencia a padecer diferentes enfermedades. Se están reuniendo los elementos que darán una mayor claridad y profundidad a la idea del individuo-unidad, que reafirman Sigmund Freud y sus discípulos al jerarquizar los aspectos síquicos de la persona y su valor patológico. Cannon ya había mencionado la relación entre el medio interno y las emociones. En 1938 Hans Selye señala nuevamente la existencia de una unidad reaccional del organismo ante agresiones diversas, mostrando que el ser vivo responde a la injuria como un todo.

 

Los adelantos tecnológicos modernos se transforman en un apoyo cada vez mayor a la investigación de las causas de muchos trastornos y la esencia de las modificaciones funcionales que los constituyen. Se desarrollan exponencialmente la Inmunología y la Genética, la Virología y otras ramas de la Medicina que, a pesar de tratarse en sí mismas de especializaciones o super-especializaciones que parecen fragmentar el conocimiento, conforman cada día un concepto más global de lo que significa la unidad biosíquica y social en cada sujeto, que se refleja en la enfermedad humana.

 

 

 

 

2-SALUD Y ENFERMEDAD

 

Necesitamos conocer la enfermedad para preservar la salud. Sin embargo, es una tarea difícil definir cualquiera de ambas, a pesar de que todos tenemos noción inmediata de su significado.

 La enfermedad puede ser encarada desde muchos puntos de vista.

 

En un sentido personal, cada uno de nosotros la conoce, por haber tenido en algún momento una experiencia directa de ella.

 

El profesional la mirará de otro modo, que debe llevarlo a desarrollar varias habilidades: saber reconocerla, establecer sus características, y objetivarla, diferenciando al individuo enfermo del sano. Sus fin es prevenir su aparición. Cuando ya ha ocurrido, buscará restaurar la salud, manteniendo luego ese resultado. Para ello la estudia científicamente, en sus aspectos generales y en sus diferentes variedades. Estos son, respectivamente, los objetivos de la Patología General y de la Patología Especial.

 

El docente deberá, además, ser capaz de transmitir la forma de integrar esos elementos, enseñando a identificarlos.

 

Desde el punto de vista social, es de gran interés la preservación del estado de salud, impidiendo o limitando la enfermedad en todos y cada uno de los integrantes de una colectividad, en beneficio general.

 

A pesar de lo dicho, estamos más acostumbrados a pensar en la enfermedad, como objeto de trabajo y estudio, que en la salud. Insistiremos por eso, primeramente, sobre la última.

 

 

 

 


 

a) Concepto de Salud-

 

En el intento de establecer lo que es salud se han planteado varias definiciones. Un Comité de expertos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) la identifica con un estado de perfecto bienestar físico, síquico y social.

 

Es evidente que no se trata de una verdadera definición, sino más bien de una aspiración, totalmente utópica. Este concepto, interesante sin duda, es inalcanzable como meta y contrario a la realidad. La idea de bienestar perpetuo no puede sostenerse, ante el simple hecho de que un aumento o disminución transitorios de la temperatura ambiental pondrán a muchos individuos lejos de esa situación de "comodidad" y, por otra parte, la injusticia social afecta en forma permanente a muchos sectores de cualquier población. Esa situación ideal no existe. Se ha dicho: "la salud es un estado raro, que sin embargo no es patológico". Creemos más útil adoptar un criterio de salud relativa, que acompaña mejor las posibilidades del ser humano y los hechos reales. Esto significa que para estar sano es necesario mantener con el medio en que se vive un cierto equilibrio, que es cambiante según el punto de mira, las aspiraciones, el lugar, e inclusive el momento histórico donde nos situemos.

 

 

 

 

 

 

 

* Normalidad y salud-

 

        Ese concepto de salud no es coincidente con el de normalidad, pero ambos se superponen y complemen- tan. Ser normal significa estar comprendido en una norma o standard, noción estadística que tiene una validez relativa. Se consideran normales aquellas personas que tienen características promedio, así como anormales las que muestran alguna desviación en más o menos. La normalidad se transforma en la permanencia dentro de  una franja de valores aceptados. Este criterio sólo es válido cuando se usan parámetros útiles a los efectos de lo que se está controlando y siempre que no existan errores de medición, siempre posibles. Por ejemplo, cuan- do solicitamos un examen de sangre a un paciente y nos aporta un resultado con valores alterados para lo "normal", puede deberse a error en los sistemas de medida o impresión del formulario, confusión de la muestra, etc. Ante análisis paraclínicos anómalos, especialmente si no coinciden con lo esperado de acuerdo a la clínica, la primera medida a tomar debe ser pedir su repetición.

Debemos tener en cuenta siempre que las variaciones de cualquier particularidad no sólo incluyen sus extremos: se encuentran ampliamente distribuidas en una población, conformando una curva gaussiana típica. En este sentido son anormales los que queden fuera de ciertos límites arbitrarios de esa curva, aunque sabemos que existen modificaciones que no son cuantitativas sino cualitativas y no cabe duda de que el super atleta o el genio no son normales, sin  estar enfermos. Además contemplaremos la situación particular de  cada paciente. En una persona que vive en las alturas, el número de glóbulos rojos circulantes no es el mismo que en los que vivimos al nivel del mar, reacción compensatoria ante el menor tenor de oxígeno del aire. Incluso la influencia del siquismo puede provocar una desviación del standard: la glicemia (que oscila entre 0,8 a 1,2 gr/lt en ayunas y en condiciones basales) puede elevarse en un momento de stress. Entonces sabemos que los valores "normales" son variables de acuerdo al sexo, raza, edad, y otras condicionantes. Por otro lado, no podemos manejarnos exclusivamente con un criterio estadístico, ya que correríamos el riesgo de caer en absurdos, como considerar normal la presencia de lesiones cariosas en una dentadura (que es lo más frecuente, ya que la caries dental es la enfermedad más extendida en el mundo).

 

 

                                                                  Criterio de salud relativa

  Sensación de bienestar y capacidad

Morfológico

Rendimiento vital

Conducta

Adaptación

 

   Para considerar saludable a una persona, tomaremos en cuenta simultáneamente elementos objetivos  (constatables por el observador) y subjetivos (transmitidos por el propio individuo). Estos incluyen una sensación de bienestar y seguridad, de capacidad para el desempeño de la actividad vital, y de relativa independencia. Sin embargo, son inaccesibles a nuestro conocimiento directo. Por eso la salud es, como la enfermedad, hasta  cierto punto simulable. Pero, en principio, sabemos que es más posible que el individuo esté sano cuando se siente de esa manera, reconociendo que también podría tener lesiones o disfunciones asintomáticas, o un si- quismo alterado sin manifestaciones evidentes. Por eso recurrimos además a informaciones objetivas, que pue- den ser indicadoras del estado de salud. Por el examen obtenemos datos sobre los aspectos morfológicos, funcionales, de rendimiento vital y de conducta.

 

En lo morfológico, el sujeto estará libre de deformación, alteración de la estructura, cuerpos extraños o parásitos.

 

La palabra deformación, puede interpretarse como malformación o deformidad: trastorno del crecimiento (como en un enano), alteración del desarrollo (una polidactilia), o secuela (rastro o marca que ha dejado la enfermedad, ejemplo una cicatriz). Debemos diferenciar entre malformaciones o deformaciones y enfermedades. Las primeras son estáticas (una pierna más corta, un dedo de más, una nariz más larga), mientras la enfermedad es evolutiva y cambia permanentemente acercándose a un desenlace por la curación o la muerte. Están relacionadas y muchas malformaciones se deben a enfermedades sufridas en etapas tempranas de la vida, a la vez que son capaces de favorecer la aparición de enfermedades si provocan minusvalía. Al concepto de alteración estructural podemos darle significado de lesión anatómica, celular, bioquímica o genética. No está sano quien tiene una herida, un defecto enzimático que trastorna su metabolismo, o un gen anómalo. Los parásitos de organización compleja (piojos) o simple (bacterias) provocan lesiones diversas, un cuerpo extraño igual (aunque algunos son bien soportados, como los implantes osteointegrables, las prótesis que sustituyen válvulas cardíacas, y las restauraciones dentarias).

 

En lo funcional también está implicada una idea de norma, en la que el sujeto debería estar enmarcado.

 

Se supone que esa capacidad tiene que alcanzar alguna medida standard, la que más frecuentemente se repite en individuos aptos para soportar su medio sin enfermar.     Diferentes pruebas la objetivan y cuantifican: podemos medir el pulso, la temperatura o la presión, en condiciones de reposo, actividad, o ante diversas exigencias funcionales. Para considerar que el individuo es saludable, debería responder como lo hace la mayoría de los sujetos "sanos".

 

En cuanto al rendimiento vital, la persona sana es capaz de desempeñar su actividad sin impedimentos ni fatiga excesiva.

 

Comprende el trabajo, servicio y creación, que deben cumplirse sin daño y ser útiles o benéficos, tanto para sí mismo como para su familia y la sociedad en la que se desenvuelve. Estar capacitado para realizar una labor es otro concepto relativo: no significa lo mismo la labranza que desempeñarse en una oficina.

 


 

Los patrones de conducta deben ser adecuados al medio en que vive, con una razonable integración al mismo, e incluir un respeto por su propia salud, que se extiende  al deseo de mantenerla y a la demanda de curación en caso de enfermedad.

 

 Sin embargo, algunas personas aunque son conscientes de su enfermedad no buscan atención, ya sea por motivaciones personales (miedo, razones económicas, dejadez), porque no dan el valor adecuado a su propia salud, o por disturbios mentales. La educación para la salud tiene una importancia fundamental en este sentido, posibilitando muchas veces que el sujeto identifique el comienzo de algunas alteraciones en su organismo. Es necesario que conozca las posibilidades de atención que se le ofrecen y cómo puede usarlas.

 

En el aspecto socio-cultural el concepto de salud es complejo, correspondiendo a la vez a un deber y un derecho del individuo.

Pero también podemos considerarla como un valor estimable para la sociedad, que a su vez es "producible" y costoso, por lo que resulta utilizable en beneficio de otras personas (valor comercial de la salud). Existe explotación de estos hechos y son comunes los reclames comerciales promocionando la venta de medicamentos (vitaminas, entre otros ejemplos), con maravillosas propiedades para solucionar múltiples trastornos. Clasificar a un sujeto como sano o enfermo puede depender de la fineza de los medios que se empleen para valorar los diferentes parámetros mencionados. Si examinamos con suficiente profundidad y/o con instrumental de creciente capacidad de análisis, es posible que encontremos en casi todas las personas alguna desviación de lo que se considera "normal" o sano. Dice Murphy: "un hombre sano es un enfermo poco estudiado".

 

Observo al paciente con los ojos, lo toco: está sano, pero miro sus tejidos al microscopio y puedo encontrar células alteradas, le dosifico enzimas y hallo alguna que funciona mal o es escasa. Lo que no ve el ojo, se estudia por la radiografía, y si no es suficiente, tenemos la posibilidad de una tomografía computarizada, que podría sustituirse (o complementarse) con la más costosa resonancia nuclear magnética, etc, etc.

 

Esto puede aplicarse de varias maneras, en beneficio del paciente o de otros, aunque sin duda los adelantos técnicos son un gran apoyo para una buena medicina (y odontología, por supuesto).

 


 

* Salud y medio ambiente-

 

El estado de salud y bienestar de un individuo depende en gran medida de la calidad del medio en que vive y sus patrones de comportamiento dentro de ese escenario. Sus aspectos biológicos y sicológicos son afectados por el ambiente al que es expuesto, de acuerdo a lo cual actuará de una forma u otra. Las condiciones ambientales actúan sobre él a través de filtros económicos y culturales, que permiten que le  lleguen o no algunas influencias que lo afectan directamente. Su percepción actúa como un segundo filtro, modificando el impacto que produce el entorno en su salud y bienestar. Algunas alternativas pueden quedarle excluidas por motivos de acceso, costo o territorio, cambiando la calidad de los bienes que obtiene y también el trabajo que implica obtenerlos. Una persona podría, por alguna de esas causas, no utilizar las mejores fuentes de agua potable disponibles, exponiéndose a la contaminación por microorganismos diversos.

 

 

* Salud "para"...

 

Vemos que estamos hablando de una idea de la salud que muestra una relatividad general en todos sus aspectos. Es un concepto complejo, en el que se deben manejar simultáneamente diferentes criterios y que depende de las exigencias de la situación.

 

Significa que, más bien que en una salud absoluta, deberíamos pensar en una "salud para..." tal o cual tipo de vida.

 

Para decir que un sujeto goza de salud, sumaremos entonces su sentimiento subjetivo de estar sano a la normalidad objetiva, junto con la comprobación de una capacidad vital adecuada a las circunstancias que debe enfrentar y una adaptación social correcta.

 


 

b) Enfermedad-

 

La enfermedad es una situación que en algún momento sufre todo ser vivo.

 

Los vegetales son más resistentes: aparentemente enferman menos y sufren principalmente alteraciones que afectan una región limitada de su organismo. Mientras tanto, el animal es más vulnerable, siente su enfermedad y reacciona ante ella de diferentes maneras, que pueden ser automáticas (globales o regionales) o intencionales, procediendo por ensayo y error.

 

El gran investigador R. Virchow dijo que la enfermedad es "la vida misma en condiciones anormales". Es un modo de vivir, que corresponde a una transición progresiva desde el bienestar hacia lo malo, deficitario y/o aflictivo, pero también a un pasaje regresivo en retorno a la salud, ya que es producto de una alteración (o lesión) que genera reacciones restauradoras y compensadoras. Es evolutiva: el individuo se cura (con persistencia o no de deficiencias permanentes) o muere.

 

Migliaro la concibió como un fenómeno dinámico que se manifiesta por alteraciones anátomo-funcionales más o menos aparentes que expresan la agresión  y las reacciones del organismo ante ella, o la perturbación de su capacidad de adaptación, o ambas a la vez, evolucionando en el tiempo hacia la curación o la muerte.

 

Podríamos definir la enfermedad humana como el conjunto de modificaciones sico-orgánicas que siguen a la acción de una causa agresora (o noxa), que altera el equilibrio de salud del individuo.

 

 

 

 

 

No es sólo lesión, a ésta se suma la reacción de quien la sufre, con un sentimiento personal aflictivo, el conocimiento de su situación y los cambios funcionales, morfológicos y (hablando más generalmente) vitales que despierta. También es personal, cada uno "hace" su enfermedad, la genera y la caracteriza, la incorpora a su propia vida y le da un significado, al interpretarla y valorarla. El hombre no sólo es capaz de sentirla, sino también de conocerla en varios aspectos: la ubica en su vida (es biográfica), puede originarla o modificarla por su actividad síquica, y reacciona frente a la enfermedad ajena.


 

Concepto de enfermedad

 

·        No coincide con parámetros de salud

·        No es capaz de soportar el medio

·        Autocompensación ineficaz o insuficiente

·        Valor personal aflictivo

·        Dinámica y evolutiva

·        Lesiones y reacciones

·        Repercusión social

No existe un parámetro claro y neto de medida para caracterizarla, sino que el sujeto va transitando en forma más o menos progresiva de uno al otro estado y hay un devenir entre los dos extremos vitales. Basta que se vaya deteriorando cualquiera de los elementos que, combinados, constituyen la salud. Ella y la enfermedad no tienen una separación tajante y aunque hay situaciones como el accidente, en que una persona pasa súbitamente de una a otra (es fácil allí establecer diferencias), muchas veces es sutil la separación entre el sano y el enfermo.

 

* Reserva funcional- Este conjunto de desviaciones de los procesos fisiológicos tiene una tendencia natural hacia la normalización, salvo cuando los efectos del agente patógeno predominan sobre los fenómenos de autocompensación. Las funciones tienden a mantenerse dentro de un equilibrio, posible en base a la capacidad que poseen los sistemas orgánicos de autorregularse de acuerdo a las exigencias de la situación. Cuando la misma se pierde se desemboca en la enfermedad, al no poderse compensar los desequilibrios que produce la injuria. Esto significa que todo órgano o sistema fisiológico mantiene habitualmente una gran reserva, para situaciones de emergencia. Así un hígado, por ejemplo, no necesita toda su masa celular para cumplir sus funciones. El cuerpo acude a su reserva funcional cuando se ve exigido, pero ésta no puede ponerse en juego ante ataques muy superiores a sus fuerzas, o cuando el propio sistema agredido está previamente menoscabado. Un corazón insuficiente puede mantener las necesidades metabólicas en reposo, pero no es capaz de sostener la función adecuada para una carrera.

 

Quiere decir que la enfermedad no es el estado opuesto a la salud: hay una gradación tal entre ambas que a veces hace difícil delimitarlas con exactitud y decir que un sujeto está sano puede depender tanto de la profundidad con que lo examinemos como de las exigencias vitales que él mismo tiene que superar.

 

Las enfermedades pueden clasificarse según varios criterios: de acuerdo a su evolución, en agudas y crónicas; por sus causas, en inflamatorias, metabólicas, degenerativas, tumorales, hereditarias, alérgicas, etc; o según su localización, afectando un órgano, aparato o sistema.

 


 

Se pueden diferenciar varias etapas en su evolución, que constituyen la patocronía. Generalmente la enfermedad comienza por un período de incubación o latencia, en el que pueden haber manifestaciones inespecíficas (sensación de "no estar bien"), que son seguidas por lo que se llaman prodromos (por ejemplo: fiebre de origen no evidente), para desembocar en el período de invasión, cuando comienza a manifestarse con mayor notoriedad. Alcanza luego el período de estado, en el que es clara y evidente, mostrando su expresión característica. En éste momento es individualizable y clasificable. Le sigue el desenlace que, cuando es hacia la curación, termina en forma de crisis (brusca y rápida) o lisis (gradualmente). Inmediatamente empieza la convalescencia, que es el período que transcurre mientras el paciente ya no está enfermo, pero no ha alcanzado aún su plena salud: se está recuperando.

 

La enfermedad humana tiene, por último, repercusión social, porque cambia las relaciones establecidas: produce ausentismo laboral, determina la búsqueda de ayuda para curarse y la  cooperación entre diferentes grupos de personas para combatirla. Es decir que despierta reacciones y cambios sociales marcados, que no existen generalmente en otros animales.

 

 

PREGUNTAS PARA REPASO

 

1- Nombrar las características de la salud

 

2- Qué la diferencia de la normalidad?

 

3- Describa el concepto de enfermedad

 

4- Qué es la Fisiopatología?

 

5- Nombrar las grandes ramas de la Patología General

 

BIBLIOGRAFÍA BÁSICA-

 

Ballcells A y otros -Patología General-Toray. Barcelona, 1976.

Carmena R, Dalmau M, Foz M-Bases de la Medicina Interna-Toray. Barcelona, 1987.

Migliaro JP-La enfermedad como fenómeno biológico-Talleres gráficos 33. Montevideo, 1948.

Waserstein M, Kohn L, Jiménez C-Temas de Fisiopatología- Ed. de la Universidad. Montevideo, 1986.

Sabiston DC-Tratado de Patología Quirúrgica-Interamericana.México, 1974.

Litter M-Farmacología experimental y clínica-El Ateneo. B.Aires, 1986.