CREACIÓN
DE UNA MUFLA ESPECIAL PARA CONFORMADOR ORBITARIO CON MANGO.
SEGUNDA PARTE
Análisis de su diseño y etapas
de su construcción.
Obtención de una cámara de
moldeo resistente.
Realización de un procesado de
prueba.
Autor:
Dr.Carlos Cabrera
Docente
grado 1 honorario, Servicio de Prótesis Buco Maxilo Facial
Facultad
de Odontología (UDELAR).
Sumario:
1) Muflas especiales en Prótesis Buco Maxilo
Facial y Somatoprótesis.
2) Análisis
del diseño de una mufla especial para conformador orbitario con mango.
3) Realización
de la escultura de la mufla.
4) Descripción
de la técnica de investido y colado.
5) Recuperación
del metal, desgaste, ajustes primarios.
6)
Colocación de los elementos anti-rotacionales (nuevo
concepto “tornillo-pino”), de
referencia visual y tornillos de fijación.
7) Acondicionamiento
final y pulido.
8)
Obtención de una cámara de moldeo resistente.
9) Realización de un procesado de prueba.
10) Conclusiones.
11) Bibliografía.
12) Agradecimientos.
1) Muflas especiales en Prótesis Buco Maxilo
Facial y Somatoprótesis.
El procedimiento de puesta en mufla debe
ser adaptado a cada área de la prótesis maxilo facial y muchas veces, a su vez,
a cada tipo de prótesis en particular, dado el carácter multifacético de esta
disciplina.
Las adaptaciones de este procedimiento
son a veces en los materiales que se utilizan, o en la técnica de realización y
en ocasiones incluso en el equipamiento.
Esto sucede particularmente en
casos donde se ha procedido a la
creación de muflas especiales para propósitos específicos dentro del
laboratorio de Prótesis B.M.F.
La mufla especial para iris diseñada por
los Dres. Roberto Soler y Ricardo Amorín (publicado en Prótesis Buco Maxilo
Facial, Dra. Isabel Jankielewicz y co-autores, Quintessence, 2003), es un
ejemplo de ello (Fig. 1).

Fig. 1. Distintos componentes que constituyen una mufla especial
para iris de los Dres. Roberto Soler y Ricardo Amorín (izquierda).
Acompaña su correspondiente prensa
individual especial (derecha).
También
en el área de la somatoprótesis, la Dra. Isabel Jankielewicz realizó en este Servicio, la mufla especial
para prótesis de gran volumen, fabricada para la realización por ejemplo de una
prótesis de mano (Fig. 2).

Fig. 2. Mufla especial para prótesis de gran volumen, nótese su
tamaño respecto a un modelo de maxilar
superior.
Surge muchas veces la necesidad de crear
una mufla especial, no existente en el mercado, para una aplicación en
particular.
Este
trabajo en su segunda parte plantea como objetivo, la creación de una mufla
especial para el procesamiento de un conformador orbitario con mango, cuyos
fundamentos de creación fueron presentados en la primera parte.
2)
Análisis del diseño de una mufla especial para
conformador orbitario con mango.
Una mufla especial para conformador
orbitario con mango, deberá compartir las mismas características de diseño con
respecto a las muflas de stock aplicables a la prótesis ocular, excepto que la
contraparte tendrá el doble de altura que la parte.
Estableciendo de esta manera una
relación de correspondencia entre la forma del dispositivo a elaborar y la
forma de la mufla, principalmente a lo que a altura se refiere.
Asegurando de esta manera el suficiente
volumen para la realización de una cámara de moldeo, que permita una labor de laboratorio eficaz y eficiente.
A continuación se presentan dos esquemas
que representan la diferencia antes mencionada entre una mufla de stock para
prótesis ocular (Esquema 1) y la mufla especial proyectada para conformador
orbitario con mango (Esquema 2).

Esquema 1. Mufla
de stock para prótesis ocular.

Esquema 2 Mufla
especial proyectada para conformador orbitario con mango.
La mayor altura de la contraparte
implica realizar dos importantes consideraciones.
En primer lugar la contraparte al tener
una altura mayor, equivalente al doble de la altura de la parte, deberá tener
una mayor convergencia hacia la abertura superior.
Esto generará una cavidad útil más
expulsiva, concepto importante a tener en cuenta pues permitirá un más
fácil desmuflado del dispositivo,
evitando daños del mismo durante ese procedimiento.
En segundo lugar se deberá
garantizar un espacio suficiente en dicha cavidad útil para que pueda ser
realizado el mango de un conformador sin que dicho mango toque las paredes de
la mufla.
De esa manera el operador no tendrá
limitaciones a la hora de crear la morfología y dirección del mango apropiado a cada caso clínico en particular
La altura de la contraparte deberá
asegurar una distancia tal entre la porción más superior del mango del conformador
y el borde superior de la abertura de la contraparte, que permita un espesor de yeso no menor a 1 cm, siendo
preferentemente 1.5 cm.
Para la determinación de estas
dimensiones, se realizaron mediciones de diferentes conformadores orbitarios
con mango, en particular buscando aquellos de mayor volumen.
De este estudio realizado, se llegaron a las siguientes medidas
recomendadas ( ver Esquema 3 y Tabla
1).


Esquema
3. Dimensiones generales. / Tabla
1. Medidas de la mufla (en milímetros).
El material seleccionado para su construcción es el bronce, denominación que engloba toda una gama de aleaciones metálicas
que tienen como base el Cobre, combinado con
un 3 a 20% de Estaño y proporciones variables de otros metales como Z
inc, Aluminio, Antimonio, o Fósforo.
Se
considera importante para este material, un espesor mínimo de las paredes de la
mufla no menor a 5 mm., para asegurar
condiciones de resistencia estructural y durabilidad, previendo su utilización
en conjunto con una prensa hidráulica.
3)
Realización de la escultura de la mufla.
Para concretar la construcción de esta
mufla fue necesario partir de una escultura.
Esta escultura permitió la obtención de
un “modelo” que fue evaluado por diferentes integrantes del cuerpo docente del
Servicio de Prótesis Buco Maxilo Facial de la Facultad de Odontología (UDELAR).
Se consideraron sugerencias que fueron
tenidas en cuenta para ciertas correcciones.
El material con el cual se iba a construir dicha escultura debía
admitir correcciones fácilmente.
Finalmente debía ser compatible con las
diferentes técnicas de colado del bronce.
Como se verá en el apartado siguiente,
existen fundamentalmente 2 técnicas de colado predominantes: a cera perdida y
por copia de escultura.
Tomando en cuenta todos estos factores,
además de otros como manipulación, disponibilidad y costos, se optó por cera
rosada en lámina de uso odontológico.
Si bien este material cumple con todos
los requisitos detallados anteriormente, tiene una desventaja.
El grupo de los materiales que denominamos
“ceras” son de todos los materiales de laboratorio dental, los que más cambios dimensionales sufren por
unidad de cambio de temperatura.
No obstante el material seleccionado
cumplió cabalmente con el objetivo propuesto.
Se procedió primero a crear la
contraparte para después de realizada ésta,
crear la parte en función de la primera.
Esto se debe a que el objetivo central
del proyecto está en la obtención de una contraparte apropiada.
La cera rosada en lámina utilizada tiene
un espesor de 1.7 mm. aproximadamente.
A
continuación se presentan las distintas etapas que insumió la confección de la escultura de la mufla.
Se utilizó para ello además de la cera
ya mencionada, mechero, cuchillo y espátula de cera, espátula Le Cron, tijera y
una loseta de vidrio (Fig. 3).

Fig.
3. Inicio de la escultura.
Se cortaron tres láminas elípticas idénticas entre sí para delimitar el contorno externo (pestaña
periférica de resistencia y cierre). Se comenzó con un cilindro para generar la cavidad útil de la contraparte
(Fig.4).

Fig.
4. Creación de plataforma base.
Las tres láminas de cera se unieron
entre sí para lograr un espesor tal que
supere el que se proyectó de 5 mm. para el bronce (Figuras 5 y 6).
Esta consideración de espesor superior
es para compensar la pérdida de metal que se producirá en la terminación
superficial externa e interna de la mufla una vez colada, por recorte con
piedras y pulido con lijas y gomas.
Se estipuló un espesor adicional de
1 mm. de cera. De esta forma se compensaría la pérdida de metal ya mencionada.

Fig.
5. Escultura primaria de la Contraparte.

Fig.
6. Otra vista
Se realizó una base simétrica
también de tres láminas de espesor, que
corresponderá, a la pestaña periférica de la parte.
Se realizó la abertura
correspondiente para la cavidad útil,
la cual debe coincidir con la abertura de la contraparte (Figuras 7, 8 y 9).

Fig.
7. Plataforma base simétrica para la parte.

Fig.
8. Unión de un cilindro que genera la altura de la parte que
es de menor
convergencia
y mitad de altura que la Contraparte.

Fig.
9. Construcción de la base de la mufla.
La escultura debió tener el espesor
equivalente a 3 láminas de cera, durante la confección.
No obstante, durante la manipulación de
la cera, debido al reblandecimiento termoplástico de la misma y a la presión
digital que el operador debe realizar para dar forma a la escultura, este
espesor disminuye.
Por lo tanto guiarse solamente por el
número de capas de cera, conduciría al logro de un espesor descontrolado.
Fue por lo tanto necesario recurrir a un
calibre para medir espesores, con el cual se realizó una evaluación cuidadosa
de cada sector, valorando el cumplimiento del espesor mínimo necesario
(Fig.10).

Fig.
10. Parte con perforación en su base, siendo
calibrada por el operador
para
obtener el espesor mínimo necesario.
Esta evaluación se realizó en la
totalidad de la escultura, agregando cera en aquellas zonas en que se había
realizado presión digital excesiva.
Se generó en la parte una cavidad útil
que permite la fácil remoción de la
labor de yeso.
Se delimitó la perforación inferior,
menor que la de la contraparte (Fig. 11).

Fig.
11. Escultura de la parte terminada, se suaviza
con agregado por goteo
de
cera la unión entre el piso y las paredes laterales del cilindro.
Una vez cumplido esto, se procedió a
evaluar en su conjunto ambas esculturas realizadas, tratando de lograr un
asiento plano de ambas esculturas (Figuras
12 y 13).
Para ello resultó importante primero
establecer un asiento correcto de cada escultura contra una loseta de vidrio.

Fig.
12. Evaluación de la relación entre parte y contraparte.

Fig.
13. Escultura de la mufla especial para
conformador orbitario con mango terminada.
Para su culminación se procedió como es
habitual en las esculturas en cera, a proporcionarle la mejor tersura
superficial, por acción de instrumentos y flameado.
4) Descripción de la
técnica de investido y colado.
Una vez concluida la escultura se
analizaron dos posibles técnicas de
colado del metal.
a) La primera es la “técnica
a cera perdida”, donde se realiza un bebedero por donde ingresara el metal
fundido, y otro por el cual sale el aire en la medida que va ingresando el
metal fundido por colado a “cielo abierto”.
Empleando la técnica de “boxing”, se
inviste la totalidad de la cera y bebederos con material refractario, capaz de
soportar una temperatura elevada sin sufrir descomposición o alteración de su
estructura (Esquema 4).
El
rango de temperatura de la fusión del bronce es entre 830 y 1020 grados
Celsius.
Una vez que el revestimiento fraguó, la
cera es eliminada por calor seco ó por ebullición.
No obstante, el molde debe
preferentemente ser precalentado, antes del colado del metal, a una temperatura entre 500
a 700 grados Celsius, para
evitar el choque térmico.

Esquema
4. Método de la cera perdida, corte del molde
refractario.
Esta técnica logra una muy buena
reproducción superficial, incluso de pequeños detalles, pero no permite la
recuperación de la escultura de cera.
b) La segunda técnica es la realización de un molde en tierra
refractaria, de la parte externa de la mufla, y otro pequeño molde de la parte
interna, aislando la cera con un agente separador.
Luego se desalojan ambos moldes de la
cera, el externo por fractura (luego recompuesto) y el interno por rotación.
El molde interno es colocado centrado
dentro del molde externo, fijándolos
entre sí por alambres o clavos que no contaminen la aleación.
Esta
técnica tiene una reproducción superficial más tosca pero permite la
recuperación íntegra de la escultura de cera, con la cual se puede realizar
posteriores moldes (Esquema 5).

Esquema
5. Método de reproducción con tierra refractaria.
La fundición de la aleación de bronce es
realizada mediante la utilización de hornos eléctricos especializados para tal
labor, que requieren el manejo por operarios calificados y adoptando medidas de
seguridad convenientes
5)
Recuperación del metal, desgaste, ajustes
primarios.
La primera tarea consistió en la
limpieza de todo resto de tierra refractaria, utilizando cuchillos y cepillos
de alambre (Fig. 14).

Fig.
14. Limpieza del colado.
Luego del análisis de los colados
por separado, se realizó la comprobación de la relación entre ambos, en
particular la “luz” existente entre
ellos (Figuras 15, 16, 17, 18 A y 18 B).

Fig.
15. El método seleccionado permitió la
recuperación íntegra de la escultura de cera.
Nótese
la rebaba en la abertura de la Contraparte, que se debe al inevitable
corrimiento
del metal entre el molde interno y el externo.

Fig.
16 A. Contraparte colada con rebaba y la cera
correspondiente

Foto
16 B. Ídem para la Parte.

Fig.
17. Colados relacionados entre sí, nótese la “luz”
entre la Parte y la Contraparte.

Fig.
18 A. Se hace un recorte mediante la utilización de
piedras como
se
ilustran en la imagen, distintas formas rueda, cilíndrica, y pimpollo.

Fig.
18 B. Las cavidades útiles deben ser igualmente
mecanizadas,
nótese
las superficies planas de asiento, logradas.
El asiento final entre la Parte y
Contraparte se logró mediante movimientos circulares sobre una lija de esmeril
grano 80, colocada sobre una mesa de trabajo perfectamente plana (Fig. 19).

Fig.
19. Logro de un asiento satisfactorio entre Parte y
Contraparte.
6)
Colocación de los elementos
anti-rotacionales, de referencia visual
y tornillos de fijación(nuevo concepto “tornillo-pino”).
A continuación se practicaron las
perforaciones para los tornillos de fijación y para los elementos de
posicionamiento.
Es imprescindible que éstos sean
realizados con un mecanismo de paralelización, tal como el taladro de banco.
La ubicación de los orificios debe
ser igual que en una mufla de stock para prótesis ocular.
Se seleccionó un tornillo de bronce, no
se recomienda la utilización de tornillos realizados en aleaciones más duras
que el bronce, pues esto puede producir, con el uso repetido, el “barrido “ de
las roscas de la mufla.
Es preferible que se desgaste el
tornillo y no la mufla, pues su sustitución es más económica y no requiere
asistencia técnica de taller de mantenimiento.
Los cuatro orificios de la
contraparte son “pasantes” es decir al
menos 0.2 mm. mayor que el diámetro del tornillo.
Por el contrario, los orificios de
la Parte deben ser 0.5 mm. menor que el diámetro del mencionado tornillo, esto
permite posteriormente labrar en el espesor del bronce una rosca mediante un
instrumento manual denominado “generador de rosca o terraja” (Fig. 20).

Fig.
20. Perforaciones y tornillos.
Se
introduce el concepto de “tornillo pino”. En la mufla de stock para prótesis
ocular se utilizan pinos torneados, y es habitual observar cómo éstos se
deterioran con el uso.
Dando como resultado que éste se doble o se
desaloje ante una fuerza no prevista ejercida por la prensa cuando la mufla aún
no ha logrado enfrentarse correctamente (el
pino con la cavidad guía del mismo).
Para realizar un nuevo pino se debe
contar con la asistencia técnica de tornería y taller.
Sin embargo el “tornillo-pino”, utiliza
un tornillo del mismo diámetro y “pase” que los tornillos de fijación, siendo
éstos roscados en la parte, desde las pestaña hacia la superficie de asiento.
(Fig. 21).
El tornillo utilizado como pino posee
más resistencia mecánica, que un pino, pues la espiral de rosca que posee actúa
como elemento de refuerzo estructural.
Además el “tornillo-pino” nunca saldrá
expulsado, pues al estar roscado, no podrá desalojarse.

Fig.
21. “Tornillo-pino”.
Si este “tornillo-pino” se estropeara
con el uso, simplemente se desenrosca el mismo, de descarta, y se enrosca en su
lugar, un tornillo nuevo, siendo esta tarea realizada por el propio
laboratorista o protesista, utilizando un destornillador, en cuestión de pocos
minutos.
Por lo tanto se adquieren tornillos adicionales y se los guarda como
repuestos, en un lugar identificado para tal fin, los cuales son de un costo
mínimo.
Se realiza un desgaste con disco de
corte de carborete señalizando una referencia importantísima, que coincide con
el punto más superior de la cavidad anoftálmica (Fig. 22).

Fig.
22. Mufla cerrada, nótese los “tornillos pino” y tornillos de fijación.
Guía superior tallada.
En una vista de la mufla cerrada, desde
la cara inferior de la parte (la cual apoya con la mesa de trabajo), se aprecia
la cabeza de los dos “tornillos pino” y
asomándose los dos tornillos de cierre (Fig.
23).

Fig.
23. Mufla cerrada, vista desde la cara inferior de
la parte.
7)
Acondicionamiento final y pulido
Se talló una guía interna en cada una de
las cavidades útiles en coincidencia con la marca de referencia superior, que
sirven para el reposicionamiento del
yeso en caso de desalojo del mismo.
Se procedió a su pulido final mediante
lijas y gomas para metal, de uso odontológico (Figuras 24 y 25).

Fig.
24. Pulido.

Fig.
25. Mufla terminada.
8) Obtención de una
cámara de moldeo resistente.
Se realizó a partir de un caso clínico concreto, un
duplicado del conformador orbitario realizado en el tratamiento del paciente
(Fig. 26).
A partir del mismo se obtuvieron
dos ceras, realizándose dos puestas en
mufla paralelamente, una utilizando una mufla de stock para prótesis ocular y
la otra en la mufla especial para conformador orbitario con mango.

Fig.
26. Duplicado del conformador en cera rosada.
Se muestran a continuación las etapas correspondientes a su
puesta en mufla en la mufla especial construida para tal fin. (Figuras 27 a
30).

Fig.
27. Yeso de la Parte.

Fig.
28. Parte, otra vista.

Fig.
29. Contraparte vaciada.

Fig.
30. Eliminación de cera.
Una vez eliminada la cera, se desalojaron las labores de
yeso realizadas de la Parte y Contraparte (Figuras 31 y 32).

Fig.
31. Parte y Contraparte de yeso.

Fig.
32. Parte, otra vista, nótese la reproducción de
la
guía interna de la cavidad útil (flecha).

Fig.
33. Corte de la contraparte, sierra Di-Lock.
Posteriormente se seccionó con una
sierra Di-Lock de manera tal que el corte atravesó la mitad de la zona que
hubiera moldeado el mango del conformador (Fig. 33).

Fig.
34. Cámara de moldeo, en mufla especial para
conformador orbitario con mango.
El resultado confirmó el objetivo del trabajo, la cámara de
moldeo presentó condiciones de resistencia. Nótese el espesor de yeso por
encima de la zona del mango (flecha)
(Fig. 34).
Dicho espesor logrado para este caso en particular fue de
1.5 cm.
Sin embargo el realizado con la mufla de stock para
prótesis ocular, dió condiciones menos satisfactorias (Fig. 35).

Fig.
35. Contraparte seccionada en mufla de stock para prótesis ocular.
9) Realización de un
procesado de prueba.
De una tercera cera, copia del caso clínico mencionado, se
realizó su procesado total, cargado con acrílico en una etapa plástica avanzada
(Fig. 36).

Fig.
36. Conformador procesado (mufla especial parra
conformador orbitario con mango).
Nótese
la integridad de la cámara de moldeo.
10) Conclusiones.
Se ha buscado con el presente trabajo
aportar un nuevo equipamiento de laboratorio, la “mufla especial para
conformador orbitario con mango”, que brindará las mejores condiciones para la
realización de una cámara de moldeo resistente para el procesamiento del
mencionado dispositivo terapéutico.
El volumen de sus cavidades útiles,
sobre todo de la contraparte, permitirá desarrollar un mango del conformador
con total comodidad.
Se ratifica la importancia del cargado
del acrílico en etapa plástica avanzada.
Se entiende oportuno destacar
el estudio de aquellos pequeños detalles que pueden jugar un papel
decisivo en el logro de altos
estándares en laboratorio de prótesis B.M.F.
Se destaca la importancia de entender
que una mufla en el área ocular es un
verdadero instrumento de precisión y que cuanto más se la cuide, mejor y
más duradera será la calidad de la labor.
11) Bibliografía.
Álvarez Rivero,
Alfredo
Prótesis
Oculares y Orbitales.
CIMEQ, 1995.
Jankielewicz,
Isabel y co- autores Prótesis Buco-Maxilo-Facial,
Editorial Quintessence, Barcelona,
2003.
Phillips
Ciencia de los Materiales Dentales, Kenneth J. Anusavice, PhD, DMD. 11ª edición.
ELSEVIER,
2004, Madrid, España
12) Agradecimientos.
Dirección del Servicio de Prótesis Buco Maxilo Facial, de la
Facultad de Odontología (UDELAR):
Prof. Agdo. Dr. Roberto Soler.
A
mí tutor :
Asistente
Dra. Aída Wodowóz.
Muy especialmente a la Laboratorista
Dental Anabela Nidegger, responsable del área de Laboratorio del mencionado Servicio.
A nuestro maestro,
Prof. Agda. Dra. Isabel Jankielewicz.

Servicio de Prótesis Buco Maxilo Facial Facultad de Odontología (UDELAR)
Dr. Carlos Cabrera, editor.